Lamentablemente
Wednesday, July 23rd, 2008Con el tiempo llegaste a donde querías. Estudiaste programación desde cero, poniéndole todo el esfuerzo, y llegaste al nivel de un profesional en poco tiempo.
Si hay algo que destaco de vos es esa garra, esas ganas que parecen ilimitadas. Si hay algo por destacar, sin embargo, es tu persona. Sos una de los personas más buenas que conocí. Se nota a lo lejos que nunca serías capaz de hacerle mal a nadie.
Hace dos años la pasaste feo, muy feo, cuando te tocó luchar contra una enfermedad repentina y severa. Pero la peleaste bien y con toda tu fuerza. Que es mucha. Volviste al ruedo y en ese entonces tuve una sensación de justicia.
Lamentablemente, hoy es el día de despedirnos. Algo o alguien decidió que no conservaras más tu vida. Quizá no sea una decisión de nada ni nadie… simplemente lo trágico y vil de esta existencia: el desaparecer repentinamente sin importar todo lo que hayas luchado, pataleado o peleado. Quizá existan las razones, pero qué mierda nos importa a quienes seguimos un tiempo más por acá, si de todas formas no las podemos entender. ¿Para qué pelearla si de todos modos se van quienes menos lo merecen? Bueno, todos nos vamos algún día, tenés razón, ¿pero por qué haberte concedido tan poco tiempo justo a vos?
Tu partida me entristece profundamente. Si hay cosas que uno desea que nunca sucedan, entonces esta es una de esas crueles oportunidades en las que la tragedia se hace realidad.
Estoy seguro de que no lo sabés, o no te diste cuenta en su momento, pero haberte conocido marca una gran parte de mi vida actual, de mi vida. ¿Te acordás, hace unos años, cuando te pregunté por “el contacto”?
Ricardo, lo lamento muchísimo. Apelá.
Mauro.






No deja de asombrarme la frase del rey de España.


