En la lucha

En la lucha

El arte de la décima de punto y curvas que no le importan a casi nadie


¿En la carrera de diseño gráfico se aprenden a usar los programas de diseño?
Sí, los programas son herramientas que actualmente se usan mucho porque aceleran el proceso de producción de una pieza, poder hacerla realidad más rápido y con más precisión. Aunque los programas “de diseño” no son tales: son de ilustración, de retoque, de diagramación… el diseño es algo que ocurre antes que eso.
¿Eso quiere decir que saber usar los programas es lo que caracteriza a un diseñador, no?
Justamente no. Hoy en día muchos diseñadores trabajan con computadoras, pero podrían hacerlo sin ellas.
Pero… ¿se puede diseñar sin una computadora?
De hecho se diseña sin una computadora. El diseño no ocurre en la computadora sino que es un proceso mental, un trabajo tanto racional como creativo, de quien diseña. Se debe pensar una comunicación, planificarla, analizar la situación, el público… todo eso antes de poder pintar ni siquiera un pixel. Cuanto más se solapa el proceso de diseño con el proceso de producción (en la computadora) más errático e incontrolable es el camino a recorrer para llegar a un resultado.
Quienes no tienen entrenamiento en diseño gráfico y, por ejemplo, arman un cartel para indicar que el ascensor se rompió, ¿están diseñando?
Sí, lo están haciendo inconscientemente; están diseñando desde que eligen (o no) la frase, el tamaño de la tipografía, la alineación, producen la pieza y la pegan. Los diseñadores gráficos lo hacen a conciencia, intentando controlar el proceso. El diseñador pensará la pieza para reducir la bronca de quien lea el cartel. Gracias a su entrenamiento irá descartando, por ejemplo, puestas que puedan transmitir “violencia”.
¿Entonces qué es lo que saben hacer los diseñadores gráficos?
Los diseñadores gráficos tienen experiencia en pensar comunicaciones visuales. Estudiaron durante años junto a otros diseñadores de más experiencia para determinar de antemano cuál es la mejor forma de plasmar gráficamente una comunicación, una idea, un mensaje. La mejor forma será la que comunica más efectivamente lo que se desee comunicar al público.
Entonces, ¿no es opinología? ¿Cómo saben cuál es la pieza más efectiva o qué es “lo que se comunica”?
Es opinión pero de personas con experiencia en el trabajo. Un arquitecto puede estimar “a ojo” si una columna es suficientemente ancha, pero no podrá establecerlo con seguridad hasta que no haga los cálculos. Como para la comunicación visual todavía no tenemos forma de calcular teóricamente “qué comunica” una pieza no tenemos otra forma que la práctica.
¿Se puede establecer en la práctica, objetivamente, qué es lo que comunica una pieza?
Sí, podemos diseñar un afiche, imprimirlo y preguntarle a 3000 personas qué sensación les genera y hacer un promedio. Esto debería ser un estudio de laboratorio, un estudio controlado. De hecho estos estudios se hacen, en pocos casos y a pequeña escala. Claro que la comunicación es algo mucho más complejo e incontrolable, pero podemos grosso modo saber si una pieza está muy errada o va por buen camino, objetivamente.
¿Es decir que si todos pudiéramos hacer pruebas de laboratorio sobre cada pieza que diseñamos el diseño gráfico se acabaría?
No, en todo caso la carrera sería muy distinta, principalmente las evaluaciones y la reducción de esta opinología. Podría contrastarse instantáneamente si una pieza comunica o no lo que se requiere.
De todos modos, el estudio en laboratorio es demasiado extenso y costoso. Necesitamos de diseñadores con experiencia como para “pronosticar” cuál será el resultado de una pieza, que pueda resolver la situación rápidamente y que, gracias a su experiencia y entrenamiento, pueda asegurar que una comunicación cumplirá honrosamente su cometido. No podemos armar una experiencia de laboratorio para determinar si cada tarjeta de casamiento que se diseña genera ternura, ingenuidad, o incredulidad.
¿Puede haber dos soluciones al mismo problema?
Sí, dos piezas gráficas distintas pueden resolver bien el mismo problema comunicacional al mismo nivel.
¿Podría una persona sin entrenamiento generar una pieza comunicacionalmente efectiva?
Por supuesto, la suerte, la autodidáctica y la intuición existen.
¿Eso quiere decir que un diseñador puede también equivocarse?
Los diseñadores gráficos se equivocan como todos los seres humanos y algunos animales.
¿El diseño gráfico es un arte?
La definición de diseño gráfico es clara. Lo que no es claro, y tal vez no pueda nunca serlo, es la definición de arte, así que es dificil contestar la pregunta. En principio, el arte suele abrirse a una multiplicidad de interpretaciones, poniendo (al menos lo que entendemos por arte hoy) gran carga de trabajo en el público. El diseño gráfico no puede permitirse tal incertidumbre.
Pero entonces, ¿el diseño gráfico puede cambiar al mundo?
Puede cambiar el mundo tanto como un gasista matriculado.
Por supuesto que no existen las recetas, pero ¿a quién no le resultan atractivas? Desde ya que el diseño gráfico no es aplicación de recetas, pero vamos, ¿por qué no un poco de polémica?
En fin, a ver si sacamos algo productivo de un post irónico.
Dejo un link a un interesantísimo álbum en Flick sobre diseño suizo.
Bueno, luego de unos días de intriga me enteré de que mi trabajo quedó finalista, aunque no ganó ninguno de los primeros premios.
No deja de ser un reconocimiento para mí, principalmente de parte de un jurado bien reconocido.
Si les interesa ver las obras, aquí están. ¿Mi apodo? “Mark R”
Qué dificil es desterrar este concepto tan arraigado en el público en general. Para ilustrarlo, un texto de una oferta laboral en Argentina:
“…con conocimiento en computación. Nociones Básicas de Diseño (Corel, Photoshop, Ilustrator, etc). Nociones Básicas de… “
A ver si lo ponemos claro: el diseño no es saber usar un programa de computadora. Como dijo la coordinadora de la carrera, Alina Montanaro: “muchos creen que los diseñadores somos choferes de mouse”. Genial.
Y como para rematarla: el diseño gráfico comenzó un siglo antes de la invención de la computadora.

Bueno, primero tengo que confesar que el título tal vez no exprese con exactitud el contenido. Pero que es gancho, no hay dudas.
Encontré un interesante artículo en el que se comparan los productos diseñados por Dieter Rams para Braun en los ‘60 con los actuales diseños para Apple de Jonathan Ive.
Ya se imaginarán: las similitudes son impresionantes. Lo más probable es que no se trate de copias sino de la aplicación de los mismos conceptos de diseño.
A tal efecto, les dejo las premisas de Dieter Rams para un buen diseño:
• El buen diseño es innovador.
• El buen diseño hace que el producto sea útil.
• El buen diseño es estético.
• El buen diseño nos facilita la tarea de comprender una pieza.
• El buen diseño no es invasivo.
• El buen diseño es honesto.
• El buen diseño es perdurable.
• El buen diseño se fija hasta el último detalle.
• El buen diseño considera el medioambiente.
• El buen diseño es tan poco diseño como sea posible.
Cada tanto me asalta la misma pregunta. Ya sé que realmente hace poco que estoy inserto en este ámbito profesional -a título de estudiante por el momento- pero cada tanto me asalta de todas formas, aun luego de haber experimentado poco de este grupo humano.
Al estudiar historia del arte, con sus continuas rupturas (valga el juego de palabras), la sucesión de movimientos, la velocidad del siglo XX, aparece en mi mente la pregunta sobre la actualidad: ¿estaremos en un momento de ruptura? ¿o más bien estamos dedicados a la simple copia de lo antiguo?
Y no me refiero al arte porque esa sería una pretensión demasiado abarcativa de mi parte, pero en cuanto a diseño gráfico -al menos el que podemos palpar todos los días- ¿nos dedicamos a repetir fórmulas y emular estilos antiguos? ¿o realmente estamos investigando nuevas y mejores formas?
Esta misma duda me aparece al trabajar con tipografías… ¿qué tan cierta es la cuasi ley del interletrado? ¿es esta la forma más legible posible o sólamente es la repetición de lo mejor que tenemos?
En todo caso, ¿qué esfuerzos hacemos por encontrar nuevas y mejores cosas antes que intentar cumplir con premisas existentes? ¿Cuánto investigamos, en contraste con lo que ejecutamos?
Sé que estas cosas no pueden responderse fácilmente, e incluso estimo que ni siquiera pueden ser contestadas. Creo, de todas formas, que cada uno debe de tener una opinión formada al respecto.
¿Es el diseño gráfico la práctica de la repetición de formas socialmente aceptadas y reconocidas como lindas? ¿O es realmente una práctica acorde a la mejor comunicación visual posible, existente o no?
Y claro que no hablo de teorías ni ideales: hablo de la práctica real.